El domingo pasado, el episodio de la samaritana nos ayudó a contemplar el agua viva que Jesús ofrece: el don del Espíritu y la vida nueva de Dios.
Ahora, en el capítulo 9 del evangelio según san Juan, nos encontraremos con el agua; pero también con la luz, a propósito de la curación del ciego de nacimiento.
Mi reflexión sobre el Evangelio de este IV Domingo de Cuaresma, ciclo A, 15 de marzo de 2026.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay
