Jesucristo vive. Está presente entre nosotros. Lo decimos con convicción, pero igualmente decimos, al confesar nuestra fe: “subió al Cielo y está sentado a la derecha del Padre”. Entonces ¿Cómo se cumple su promesa de permanecer entre nosotros? De muchas formas... pero, la más sorprendente es que Él viene, junto con el Padre y con el Espíritu Santo, a habitar en el corazón de cada uno de los fieles.
Mi reflexión sobre el Evangelio del domingo 26 de mayo de 2024, solemnidad de la Santísima Trinidad, ciclo B.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.
