Queridos hermanos de nuestra Iglesia de Canelones:
Cada vez que celebramos la Eucaristía, lo hacemos mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo. Él, esperanza de la gloria, es a quien aguardamos y en quien confiamos nuestra vida, nuestra Iglesia y el mundo.
En esta renovación de nuestra esperanza, el Papa Francisco nos invita al Año de la Misericordia. Renovamos nuestro ánimo ante el amor misericordioso de Dios, escuchamos su llamado para recibir perdón, gracia y santificarnos en una vida según Cristo.
Procuremos anunciar a todos la misericordia del Padre, tanto con las palabras como con las obras. Recibiendo su misericordia, también somos invitados a asemejarnos a Él, realizando las obras de misericordia corporales y espirituales.
“Seamos misericordiosos como el Padre”.
El Año de la Misericordia es una ocasión para renovarnos en la vida de la Iglesia. En nuestra Iglesia canaria coincide con los doscientos años de la piedra fundamental de la Iglesia Catedral, Iglesia Madre para todos los fieles.
Oremos juntos para que este año de gracia sea de verdadera conversión, para que se renueve en nosotros el amor a Dios y al prójimo y nos entreguemos al anuncio gozoso del amor de Dios.
+ Alberto
Obispo de Canelones