Dios, Padre nuestro,
que ungiste con el Espíritu Santo
a tu Siervo JACINTO,

eligiéndolo como primer Obispo del Uruguay,
para que, como instrumento de Cristo, Buen Pastor,
llevara a todos los rincones de nuestra Patria
el Evangelio de Tu Amor y
los Sacramentos de la Salvación:
Guía a nuestros obispos y sacerdotes.
Envía abundantes y santas vocaciones
sacerdotales y religiosas.
Une a nuestras familias en la verdad
y en el amor.
Otorga a tus fieles santidad de vida y fortaleza
para ser testigos del Evangelio de Cristo.
Haz que vivamos según tus mandamientos,
caminando bajo la luz de la fe, con la
esperanza puesta en Ti, amándote con todo el
corazón y amando al prójimo por amor a Ti.
Glorifica tu Nombre en tu Siervo JACINTO y
concédele ser reconocido entre tus santos,
para alabanza de tu gloria
y edificación de tu Iglesia.
Dame, Señor, por su intercesión, la gracia
que humilde y devotamente te pido (breve
silencio para que cada uno pida la gracia
deseada) y ayúdame a conformar mi vida
con tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén